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Acupuntura: descubre los beneficios de la medicina tradicional china

Acupuntura: descubre los beneficios de la medicina tradicional china

El uso de una antigua técnica china en el mundo occidental es un tratamiento de primera línea contra el dolor crónico
La acupuntura llegó al mundo occidental a través de la medicina tradicional china, utilizando agujas (“acu”) que se perforan (“puncture”), es decir, se insertan en determinados lugares de la piel.

Esta técnica genera un efecto en el organismo del individuo, con consecuencias que, en los últimos años, han acaparado cada vez más la atención de la medicina occidental, empeñada en comprender qué funciona en términos de tratamientos médicos.

“Las directrices de las sociedades de anestesia portuguesas, europeas y americanas recomiendan la acupuntura, practicada por profesionales cualificados, como terapia de primera línea para el dolor crónico”, explica Sandra Marques, especialista en Medicina Interna de la Clínica Lusíadas Almada, formada en acupuntura.

Los principios de la acupuntura.
Los primeros tratamientos de acupuntura se remontan a más de cinco mil años. Hoy en día, esta técnica forma parte de un conjunto de prácticas de la medicina tradicional china, como masajes, fitoterapia, entre otras.

En la acupuntura existen varios meridianos, es decir, líneas a lo largo del cuerpo, por donde se insertan las agujas. “La medicina occidental comenzó a estudiar hace unos años los efectos y el enfoque de la acupuntura, así como los lugares y la forma en que se insertan las agujas. Se empezaron a estudiar los efectos fisiológicos en el cuerpo humano”, explica el médico.

“Se concluyó que las agujas se insertan en lugares muy específicos de nuestra piel, por donde pasan ciertos nervios. De esta manera, somos capaces de modular, activar, desactivar o armonizar el sistema nervioso autónomo [responsable del control involuntario de diversos órganos], que se divide en sistema nervioso simpático [proporciona las respuestas del cuerpo en situaciones de estrés y emergencia] y el parasimpático [funciona de forma opuesta al simpático, ayudando al organismo a volver a un estado básico de respuesta]”.

Además, la inserción de agujas estimula la liberación de neurotransmisores. Estas son moléculas producidas por las células del sistema nervioso.

Las endorfinas son una de las sustancias que se liberan en este proceso. Funcionan como “anestésicos endógenos”, teniendo, debido a este poder analgésico, un efecto beneficioso en el tratamiento de personas con dolor.

Este es uno de los factores que explica la eficacia de la acupuntura en el tratamiento del dolor. Pero existen una serie de otros neurotransmisores cuya liberación se potencia con la práctica de la acupuntura.

“Cuando utilizamos la acupuntura de forma temprana, no sólo podemos reducir el dolor, sino también acelerar la curación en situaciones de dolor crónico, traumatismos o contracturas musculares con lesiones que se dan en deportistas”, garantiza Sandra Marques.

¿Qué trata la acupuntura?
La acupuntura trata tanto el dolor agudo como el crónico. Esta es la primera línea de tratamiento. Luego, existen otras patologías donde también se puede aplicar la técnica, como el reflujo gastroesofágico, el síndrome de piernas inquietas, así como el edema de piernas y la ansiedad.

Dejar de fumar y reducir la ansiedad asociada a la búsqueda de comida (en este caso, para personas que intentan perder peso) forman parte del grupo de problemas que pueden tratarse con acupuntura, cuando se combina con otros tratamientos.

Pero ojo: “La acupuntura no es un criterio para todo y para todos”, destaca Sandra Marques. “No se puede curar el cáncer con acupuntura”, explica, y añade que “hay pacientes y áreas concretas en las que podemos utilizar la acupuntura como herramienta y valor añadido en un plan terapéutico integrado”.

La sesión de acupuntura
Se recomienda a un paciente una sesión de acupuntura cuando existe un problema de salud que puede tratarse con esta técnica. Es decir, debe haber un criterio específico.

“La acupuntura más tradicional implica el uso de agujas muy, muy finas, desechables y de distintos largos y anchos. Se insertan en puntos de la piel, la elección de esta ubicación depende de los síntomas, la patología, lo que se quiere tratar y los lugares donde se quiere actuar”, explica Sandra Marques.

“En Portugal tenemos médicos con experiencia y formación en acupuntura, pero también tenemos técnicos en medicina tradicional china. Tienen que estar debidamente acreditados y tener experiencia”.

Alrededor del 90% de las agujas se introducen a una profundidad de uno o dos centímetros en la piel, en la región subcutánea, donde se produce el efecto sobre el sistema nervioso autónomo. Sin embargo, hay algunas agujas que se pueden colocar más profundamente.

“Si queremos realizar una acupuntura mucho más específica [en el caso de una contractura muscular], en la que vamos a pinchar ciertos tipos de músculos, como los glúteos o los piramidales, que están justo al lado del hueso, debemos Inserte la aguja a una profundidad de 20 o 30 centímetros.»

¿Qué sucede cuando la aguja penetra el músculo? “Vamos a provocar una contractura del haz de músculos. Al desactivarlo liberaremos este músculo de la contractura, potenciando la liberación de pequeñas sustancias que calmarán toda la zona de forma antiinflamatoria”.

El individuo se acuesta en la camilla con las agujas funcionando durante entre 20 y 40 minutos, dependiendo del tratamiento. Al final se van y finaliza la sesión.

cuantas sesiones se necesitan
Dependiendo del tipo de problema, el tratamiento puede durar tan solo una sesión o durar uno o dos meses.

Una situación aguda de contracción muscular se resuelve en una sola sesión. Sin embargo, las situaciones crónicas pueden requerir hasta tres sesiones por semana, durante uno o dos meses. «Siempre tiene que haber un enfoque específico y muy personalizado».

Contraindicaciones y riesgos.
Existen dos contraindicaciones más o menos evidentes en relación a la acupuntura. La primera es cuando estamos ante alguien que toma anticoagulantes. “A alguien a quien le sale sangre no vamos a pincharlo, porque ahí hay riesgo de hemorragia”, afirma Sandra Marques.

La otra contraindicación se refiere a las personas que temen a las agujas. En estas situaciones, “no tiene sentido” derivar al individuo a la acupuntura.

“La acupuntura tiene indicaciones precisas y, como ocurre con cualquier terapia, es necesario el sentido común para definir su necesidad y aplicación”, concluye Sandra Marques.

fuente: lusiadas.pt

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